comunidad.rock.com.ar

Los Chicles
  • Hombre
  • San Miguel de Tucuman
  • Argentina
Compartir 
Twitter
Facebook

Amigos de Los Chicles

Discusiones de Los Chicles

Rock.com.ar

Cargando vínculo

 

Página de Los Chicles

Última actividad

abril 11, 2009

Información de perfil

¿Sos músico? ¿Cómo se llama tu banda?
Los Chicles
Banda favorita
My bloody valentine

Bio

The band is formed in Tucuman, Argentina in 1995. Since then, they release three independent records: Argh! Burp! Prrr! (1997), Dementa (1999), Los Chicles (2000) several times they play as an opening act for El Otro Yo and Attaque 77 in national tours and Buenos Aires gigs. They split in later 2002 with a finished double record that remains unreleased. Influenced by The Beatles, My Bloody Valentine, Pixies, 70's punkrock and krautrock among other, the band's sound is defined by a lot of guitar noise, sintheziser-programmed drums and an obsesive pertenence to the tradition of pop songwriting that tries to reach the beatle perfection (Brian Wilson, Daniel Johnston).

La banda se forma en Tucuman, Argentina en 1995. Editan tres discos independientes Argh! Burp! Prrr! (1997), Dementa (1999), Los Chicles (2000)], acompanan en giras nacionales y shows en Buenos Aires a El Otro Yo y Attaque 77 en numerosas ocasiones, y se separan a fines de 2002 con un disco doble inedito practicamente terminado. Influenciados por Los Beatles , My Bloody Valentine , Pixies , el punk y krautrock de los 70' entre otros, el sonido de la banda se caracteriza por mucho ruido de guitarra, baterias programadas en sintetizadores y una pertenencia obsesiva a la tradicion de la composicion pop que trata de alcanzar la perfeccion beatle (Brian Wilson, Daniel Johnston ).


Los Chicles - Grandes Fracasos
Ya van a cumplirse cinco años de la separación de Los Chicles y pareciera que este año tendremos disco nuevo de Patricio García, uno de los principales compositores, cantante y guitarrista de Los Chicles. El disco se va a llamar “Dios Me Dijo Que Ponga La Bomba”, Pato esta acompañado por los Monoambiente y, por los demos que escuché, son versiones increíbles de los temas que Pato compuso desde el 2003 hasta ahora, que nunca habían visto la luz. Además de sonar de puta madre, hay una madurez y cambio en las letras y composición de Pato que, bueno, son solo acordes con un hombre que acaba de casarse.

Todo esto (y el hecho de que nunca los había mencionado acá) me puso a pensar en lo lejanos que se sienten Los Chicles. Hace un par de años un amigo me dijo “se están comenzando a componer las primeras grandes canciones post-Chicles en Tucumán”. Hoy en día se puede decir que las voces están completamente desarrolladas: el último disco del Monoambiente permite que 6 o 7 compositores distintos tengan sus momentos y la diferencia, madurez y particularidad de cada voz brilla. Es un lugar común (para mi) decir que son los “New Pornographers tucumanos” pero es la comparación mas cercana que encuentro. Composición colectiva, ¿hay algo mas pop que eso?

Y además del Monoambiente esta el disco nuevo de Diosque, y lo bien que esta sonando Klemm en vivo (y el enorme cantante que es el Chueco Ferrer) y los primeros recitales de los Michael Stuart que me conmovieron hasta los huesos…En fin, buenos tiempos para escuchar a gente única haciendo música. Y, sin embargo, la inminencia del disco de Patricio (visiten a su productor, el ingeniero Palacio, escuchen sus canciones y pídanle que lo termine) me retrajo a Los Chicles y a una charla que tuve con Pato hace ya muchos años, en la que me contaba que quería armar un compilado de “grandes éxitos” para mandar a distintas discográficas de Buenos Aires a ver si se lo editaban. En clásica tradición chiclista, el disco se iba a llamar “Grandes Fracasos”. El disco nunca salio, pero por ahí hay una playlist armada con las canciones. En esta ocasión, me apropié del nombre y armé un compilado propio, con lo que creo que son las mejores canciones de Los Chicles y si no te engancha al menos una, no tenés corazón. Espero que a Pato no le moleste que le robe el nombre.

De cualquier manera no hay que engañarse, lo que hay aquí son triunfos, joyas, que en un mundo mas justo habrían logrado que las muchachas los persigan enloquecidas por la calle, rasgando sus ropas.

De “Argh! Burp! Prr!” (1997)
01. El Monkey Monkey ¿como no enamorarse de una banda que comienza su primer disco con una canción tan descaradamente pegajosa? Como una especie de mezcla de un grupo de los años 50 tocando twist y montón de vagos en un garage intentando afinar sus guitarras, esta canción no desencajaría en la discografía de ningún grupo under norteamericano de los años 80 pervirtiendo a los inocentes 50.
02. Azul una pequeña joya que descubrí armando el disco. Una balada con toques electrónicos que se parece a algunos de los experimentos de Blur en esa época, pero que también suena como My Bloody Valentine si en vez de estar angustiados, descubriesen los días de verano. Y que luego de un cuelgue con cintas pasadas al revés y somnolencia, revive con una de las guitarras mas brillantes que escuche en mucho tiempo.
03. Caramelo Bang Bang aquí se observa una de las obsesiones de los Chicles en esta época (en la que se llamaban todavía Chiclets): la aliteración y el reemplazo, a la manera de las mas viejas canciones de rock, de las letras por solo ruidos. De alguna manera, la estupidez de repetir “bam bam” “bip bip” “bom bom” como un cavernícola potencia la sencilla y efectiva melodía de la canción y yo me la puedo imaginar en alguna fiesta beat de los años 60.
04. Bellota’s King el otro lado que Los Chicles desarrollarían mas adelante, la canción medio punk, medio cabeza, pero siempre con una excelente melodía que suena nueva y vieja al mismo tiempo. Un modelo que perfeccionaran muchísimo (líricamente, sobre todo) en canciones como “Corriendo” o “Callejear”.

De “Dementa” (1999)
05. Desfallecer otra vez el modelo rock cincuentero. Pero cuanta diferencia hacen dos años! No solo en cuanto a lo bien que suena la banda, lo ganchero que es el estribillo, lo buenos que son los coros, lo clásico que es el solo de guitarra. Todo tan encantador, tan feliz. También en las letras, que en esta canción describen una típica relación de amor no correspondido, pero cantado con un candor y timidez por Patricio que lo vuelve una canción adolescente absolutamente sincera. No hay nada de emo acá, solo la felicidad de estar enamorado y la fe, difusa, de que todo saldrá bien.
06. Instant Metal 01 esto es una boludez y esta incluido solo porque demuestra una de las cosas mas geniales que tenían los Chicles: el sentido del humor absurdo, quizás hasta el punto de ser tonto, pero hilarante. Y además porque las anécdotas de los Chicles siempre son geniales. La historia es así: un músico tucumano había roto el record Guinness del mayor tiempo tocando un instrumento de forma continuada, después de haber tocado la batería 24 horas, y creo que luego lo volvió a romper tocando 48 horas o algo así. Entonces a los chiflados de Los Chicles se les ocurrió intentar hacer la canción mas corta de la historia, para burlarse de ese tipo y entrar en los Guinness también. El resultado es esto: Instant Metal. Es justo lo que dice el titulo, 4 segundos del más duro metal. Obviamente se olvidaron de llamar a la gente del Guinness y nunca lo registraron. Y además, seguramente ni siquiera es la más corta :)
07. Helado De Limón esta canción es muy rara dentro de lo que es la temática de Los Chicles, porque es una de las pocas que tienen una intención explícitamente sexual en sus letras y encima el narrador cuenta con absoluta confianza en si mismo. Si las canciones de Pato tienen algo de particular es su narrador usualmente más vulnerable o inseguro. Musicalmente, la canción es un tanto esquizofrénica, con cambios rápidos en el ritmo, ataques de guitarra y ya algún incipiente uso de maquinas. Lo cual quizás traiciona la seguridad de su narrador. Además, encierra una gran frase: “Cada vez que se que voy a verte, me parece un Viernes”.
08. Pancita otra canción en el modelo “Azul”. Una balada, por decirle de alguna manera, completamente espacial, colgada y perezosa. Incluso utiliza aun mejor las grabaciones y ruidos psicodélicos que recuerdan tanto a algunos experimentos beatlescos. Lo curioso de este tipo de canciones durante la primera época de los Chicles es que si bien son melancólicas tienen un buen grado de esperanza y tranquilidad. En los últimos discos esta sensación seria reemplazada por una de absoluta tristeza y depresión. Como si hubiesen perdido lo twee de golpe, dejado de hacer canciones a las pancitas de chicas y comenzando a tocar con la paranoia y soledad de un junkie.
09. Podría Esperarte Por Siempre yo siento que con esta canción se observa en Los Chicles los primeros signos de la redondez que le iban a dar a sus canciones a partir de su tercer disco. Siento que es una de las mas completas de “Dementa”, que tiene un perfecto estribillo simple y fácil de cantar, una letra que trata sobre el amor, como antes, pero mucho mejor comunicado (ya no tan cliché como antes y mucho mas idealista) y la gran incorporación de un teclado hacia el final que propulsa la canción. Sin embargo, todavía faltaba la batería de ritmos que traería Villa cuando dejasen de tocar con batería de verdad.
10. Disco Gay esta canción es pura diversión. Los miembros de los Chicles en una época se divertían grabando canciones synth pop oscuras con el nombre de “The Drugaddicts” y aquí parecieran estar canalizando esa faceta. Un tema completamente kitsch, que sabe que lo es y que no le preocupa en lo más mínimo, solo se dedica a disfrutar. Además, es uno de los primeros con bases electrónicas, ese recurso que utilizarían a tan buen efecto de ahora en más. Los coros y la voz que dice “Let’s get into the disco gay” son impagables también. Hasta parece una canción de The Yummy Fur circa “Shoot The Ridiculant”.

De “Los Chicles” (2000)
11. Billy sin embargo, y a pesar de todo lo bueno que venían haciendo Los Chicles, era imposible pensar que un solo año después saldrían con un disco tan terrible como este. ¿Que canciones se pueden elegir de un disco en el que TODOS SON HITS? Bueno, para comenzar, Billy, un principio increíble. La persona que se resiste a bailar (bueno, mas bien saltar) con esta canción es un reptil de V o un hombre vaina. Es increíble lo muchísimo que ganan con la adición de Villa, que pareciera que se lanza sobre las consolas como un pulpo y aumenta todas las perillas hasta que se quiebran. Y después con eso hace música. Lo más cerca de esta canción es un mastodonte desencadenado pisando pobres y estúpidos roedores.
12. Acostumbrados Pato alguna vez me dijo que el hacia canciones inspirado en las chicas o canciones de protesta cuando se enojaba con el sistema, pero esas no le gustaban tanto. Esta canción entra en la segunda categoría. Los Chicles cantan “Ya nadie grita / levántense / porque ya / todos están acostumbrados” pero al mismo tiempo uno escucha esas guitarras que parecen sierras eléctricas, esa voz que chilla, esas bases de manija y se da cuenta que automáticamente están invalidando el mensaje anterior, que si ellos pueden chillar así entonces todavía hay esperanza y no todos se han vuelto zombies.
13. Que Se Pudra Tucumán otra “canción de protesta”, otro himno, otra joya magnifica. Cualquiera que viva en Tucumán (o en cualquier ciudad chica, para ese caso) no puede dejar de identificarse con esta canción. La primera vez que bajan de velocidad desde que entramos a este disco, la canción se sostiene en una guitarra que logra sonar completamente punzante y melódica al mismo tiempo, como las mejores canciones punk y que imagino tocó Lazzo, el salvaje guitarrista de siempre de Los Chicles. Y la letra, que habla de cosas tan sencillas y necesarias como el hacinamiento y la falta de imaginación de lugares horribles como este, que solo se sostienen por bandas como esta, es magnifica y contrasta perfectamente los versos, en los que el narrador esta pensativo y meramente ignora la situación, y el estribillo, en el que se desencadena toda la bilis de sentirse aplastado por un ambiente aburrido y chato.
14. Azúcar y Sal una canción de Cúneo, el bajista, piedra fundamental de Los Chicles. Es una especie de latinada deforme, rockera y electrónica al mismo tiempo, años antes de que eso se vuelva popular y que comunica con los mismos recursos escasos e invulnerables de Los Chicles (esas voces entre irónicas y comprometidas, esas guitarras distorsionadas hasta el punto del ruido, esas bases infernales) una dulzura inmensa. Nunca creí que diría esto de Los Chicles, pero esta es una canción para bailar abrazado.
15. Tardes De Té ¿que puedo decir de Tardes de Te que no haya dicho antes? Bueno, puedo repetir que, sin lugar a dudas, es una de las mejores canciones de la historia del rock. Uno de esos momentos únicos en la música en la que tres minutos se insertan en nuestras vidas y nos hablan como al oído. Podría repetir que la manera en que manejan el imaginario del aburrimiento y la completa rutina de la vida moderna es magistral. Podría intentar convencerlos de que el “te” no es exactamente eso y que confirma mi idea de que “people need good dope to get through modern life”. Pero lo mejor que pueden hacer es escucharla y deslumbrarse.
De “En Vivo. 26 / 10 / 2001”
16. Corriendo algo que era muy importante de esta banda (y que yo no aprecié tanto como me hubiese gustado) eran los recitales en vivo. Pocos grupos transmitían una energía similar a los Chicles y hay anécdotas de recitales catastróficos que terminaban con Lazzo acoplando y Pato tocando incoherencias en un tecladito. Yo no vi esos, pero si tuve la oportunidad de escuchar este, uno de los mejores, donde sonaron mas ajustados que nunca. Esta versión de “Corriendo” (otro tema excelente de su tercer disco) comprueba no solo lo emotivos que podían ser en vivo, sino lo ruidosos. Puro chirrido de guitarra mugrosa para comunicar, como a los golpes, la desesperación de estar incomunicado con alguien. Siempre pensé que seria la banda sonora perfecta para esa escena de película romántica en la que el protagonista masculino corre por las calles de alguna ciudad a encontrarse con su amada.

De “En Acústico en Rock And Pop" (2002)
17. Canción De Lo Irreparable esta es sin duda la canción mas descarnada del tercer disco, una oda a la culpa y la auto-deprecación que, como dice Pato al principio, muy pocas veces tocaron en vivo. Esta versión, muy despojada, transmite perfectamente esa sensación de impotencia y revela unos Chicles ya abocados a componer no solo hits saltables sino también momentos verdaderamente desgarradores. Y la voz de Pato demuestra que no es que cante mal, sino que es uno de los cantantes más frágiles y expresivos de Tucumán.
18. Colgación una canción bien de entrecasa, que celebra la felicidad de “colgarse” con los amigos y no hacer nada en serio. Perdida, nunca llego a estar ni siquiera grabada para el disco doble abortado, es una hermosa melodía que refleja el ánimo relajado que transmite la letra. La letra, por su parte, es otro de esos aciertos cotidianos de Los Chicles, hablándonos con referencias que tienen sentido para quienes los conocen, pero que al mismo tiempo son símbolo de algo mas amplio y universal: los amigos, la pereza de los días todos iguales, el oasis de estar encerrado con gente que uno quiere charlando de cualquier cosa durante horas.

De el Disco Doble que nunca editaron.
19. Callejear para este disco, que lamentablemente nunca editaron, ya eran unos profesionales en el arte de componer himnos dignos de ser cantados por la juventud del mundo entero. Lo genial es que el disco demuestra una verdadera madurez en cuanto a mezclar ese tipo de canciones con otras más sutiles pero no por eso menos hermosas (hay una canción como “Una Película Francesa”, que casi es solo piano y es tremendamente conmovedora). “Callejear”, sin embargo, sigue el modelo de “Billy”, pero con una temática decididamente hedonista: el narrador todo lo que quiere es salir a dar vueltas por la calle y no tener responsabilidades. Quizás por eso es que es tan liberador bailarla borracho.
20. Operador otra canción que creo le pertenece a Cúneo, este tema es una prueba del rango estilístico que tenían Los Chicles en esta época. Capaz de sonar como una versión dark del Charly García de los ochenta, ¡pero de una buena manera!, con resabios de “Nightclubbing” y como algo a la vez únicamente Chicles. Oscuro, caótico y lleno de sonidos que parecen ser la noche misma. Lo cual es solamente apropiado para una canción que repite “Ponga ese tema / ponga ese tema / operador”, como un borracho molesto en un antro oscuro.
21. Depresión Anal esta canción ya es un pastiche de Charly García de los ochenta, pero con la “tongue firmly in cheek” y una letra y un titulo que no pueden ser mas que una burla. Además, hay una historia genial detrás de la canción. Es de Cúneo y se rumorea que esta dedicada a Lazzo, que en aquella época pertenecía a Los Chicles de forma intermitente. Por ignorancia no puedo decir mucho mas, pero ¿que se puede inferir de una canción que dice “si la policía / te anda buscando / no vayas a mi casa / sabes / esta todo muy mal aquí”?
22. Superando Nada la canción mas triste que escribieron alguna vez Los Chicles. Así de sencillo. Sobre una base de ruidos repetitivos, Patricio canta cosas como “Ya probé con las religiones / Y probé con las sustancias / Pero no estoy superando nada”. Y así, de manera cada vez más angustiosa durante los 3 minutos que dura la canción. Recuerdo que cuando la descubrí, durante un verano particularmente depresivo (como casi todos los veranos de mi vida) esta canción se volvió una especie de delicioso caramelo de cianuro, algo que comía incesantemente a pesar de que sabía que era malo para mí. Enormes puntos, además, por ese ultimo acto supremo de auto-burla que es poner una voz que dice “¡Vamos todos!” justo antes del ultimo estribillo.
23. Yendo A Pegar comenzamos a levantar para el final. Bucólica canción sobre los placeres de adquirir drogas, enmascarada con una letra tan ambigua y completamente ridícula que uno tiene que maravillarse ante su sentido del humor. ¿Como hacían para conseguir una canción que es a la vez cómica y melancólica? No se ustedes, pero los colchones de guitarras, el cansancio de la voz, a mi me traen a la cabeza la angustia del sábado a la tarde, cuando comienza a anochecer y todavía es muy temprano para salir.
24. Buenos Aires en otra demostración del nivel altísimo de composición en el que se movían a esta altura, “Buenos Aires” es una canción como “Disco Gay” pero pulida hasta el 200%. Y que seguramente compusieron sin tener la más puta idea de lo que era la “indietronica”. Guitarras mínimas; las mismas bases de Villa que antes quemaban cabezas reducidas a acompañar con beats precisos y hasta tímidos, una voz resignada. Todo completado con una letra que dice cosas como “en Buenos Aires esta todo, man / en Buenos Aires no tengo donde parar” y uno no puede entender si es un deseo sincero, una burla a la desesperación de pueblerino o la mera aceptación, melancólica y resignada, de que todos tenemos que irnos algún día.
25. Pibes Tristes el otro día mientras escuchaba esta canción no puede evitar maravillarme ante la manera en que Los Chicles lograban, a esta altura, un tema que se llamaba “Pibes Tristes”, cuyo narrador repite en su estribillo que quiere estar muerto y que suene tan…no se…sobrehumano quizás es la palabra. Esperanzador. Hermoso. Bailable. Genial. Y, asimismo, como puede ser que me haya tomado tanto tiempo descubrirla. Descubrir una frase como “Estas estacionado en un momento / como una manta raya”. Lo cual solo habla de lo criminal que es que una banda como esta no sea mas conocida, que la gente no venere sus canciones, que por una injusticia geográfica mas personas no tenga la oportunidad de descubrir lo que todos nosotros sabemos desde hace años: que a veces Los Chicles son una ventana a un mundo mejor y mas bello. Que a través de su música uno vislumbra una energía demasiado pura para seguir siendo ignorada. Que a un pequeño grupo de gente le cambiaron la vida y ya va siendo tiempo que eso se extienda. Y que eran unos putos genios.
por Amadeo Gandolfo
http://elbailemoderno.blogspot.com/2007/08/los-chicles-grandes-fracasos.html



¿Qué es este sonido que escuchan los jóvenes tucumanos?
Vivir en San Miguel de Tucumán siempre va a ser un bajón. Calles destrozadas, cielos llenos de tierra, clima húmedo, muchos policías, marejadas de gente apretujada en el centro, lejos de todo, con la conciencia de ser una provincia de segunda.

Pero, como nos enseña la ciencia, el aislamiento genera especialización. Como tenaces tortugas Galápagos, un puñado de personas evolucionaron haciendo música para pasar los largos días de verano (y de invierno, y de otoño, y de primavera). Porque, ¿cómo explicarlo?, casi estoy agradecido de vivir en San Miguel de Tucumán. Y todo gracias a ese puñado de bandas que vale la pena escuchar. No son muchas, claro. Pero han logrado generar un circuito minúsculo de gente afín, una suerte de “escena” (aunque esa palabra sea tan superficial). Todo mediante recitales en casas de amigos, bares de mala muerte y el ocasional evento de mayor tamaño (hace 20 días: Daniel Melero). Se pueden mencionar: Monoambiente (foto 3), Michael Stuart (foto 2), Max y Lowrey, Patricio Garcia, Roquenzo. Pero ya volveremos a ellos.

Hay una cara más visible de esta ciudad en los últimos tiempos, y que tiene que ver con otra faceta de vivir en San Miguel de Tucumán. Como cantaban Lou Reed y John Cale: “hay un solo uso para un pueblo pequeño / lo odias y sabes que te vas a tener que ir”. Y así, muchos de los que componían la “escena pop” tucumana se mudaron hace ya varios años a Buenos Aires. De todos estos, el que más notoriedad ha ganado en los últimos tiempos es Juan Diosque (foto 4). Pero el caso de Klemm también merece atención.

Pero antes de hablar de ellos y continuar hay que entender las razones de una diferencia. Todos los grupos que he nombrado arriba son parte de un colectivo difuso que se conoce como “pop tucumano”. ¿Qué es el pop tucumano? Bueno, es difícil de precisar pero podemos dar algunas aproximaciones: un grupo de personas entre 20 y 30 años que a primera vista uno diría que son indies, es lo que nos dice un examen superficial. Yo prefiero pensar que lo que los diferencia dentro del empobrecido panorama musical de la provincia es su fe en la canción, por sobre todas las cosas, por sobre la capacidad de experimentar o sus influencias, eso es lo que reluce. Lo interesante de los últimos tiempos es que se han desarrollado compositores muy personales, con grandes canciones. Y toda relación con el indie norteamericano se acaba muy rápidamente cuando uno vé que no hay mimesis, que es muy difícil trazar influencias precisas. Y que esas influencias están además distorsionadas por una precariedad, tensión y tranquilidad que solo pueden ser tucumanas. Porque son características muy propias de una ciudad calurosa y malhumorada, pequeña y sofocante, donde la gente oscila entre la crispación y el reviente continuamente. Y en la cual las dificultades para grabar y producir un disco, conseguir instrumentos, armar y sostener bandas son muy patentes.

Todo eso produce una lente a través del cual se filtra una visión particular de la canción pop que podría ser lo único que unifica a estos grupos. Una mezcla de optimismo y tristeza. La preocupación lírica por los pequeños detalles. Y sobre todo canciones, estribillos y guitarras.
Para hablar un poco sobre la historia del pop tucumano hay que entender dos cosas:
a) La volatilidad de las bandas: si bien existen casos de bandas longevas (Los Chicles, Estación Experimental, ahora el Monoambiente) en general las cosas suceden demasiado rápido y por cada proyecto que concreta un disco hay tres que no llegan a nada. Sin embargo esto tiene un corolario:
b) El mantenimiento del personal: que tiene que ver con lo pequeño de la escena. Muchas personas vienen haciendo canciones hace años, a lo largo de diferentes bandas de suertes dispares. Típico de pueblo pequeño: somos los mismos de siempre y podes observar la carrera de un compositor a lo largo de varios años.

Ahora, si hay que buscar un año de inicio este probablemente sea 1995. En ese año se forman Los Chicles y Estación Experimental. Al poco tiempo se les uniría Personality Crisis. En un principio, claramente no existía algo que se conociese como pop. Y la verdad es que la etiqueta “pop tucumano” es una etiqueta mas bien por descarte. En Tucumán lo que existe es el “rock tucumano”, versión en miniatura del rock nacional, bolsa de gatos indistintos en la cual lo que abunda es la mediocridad y apropiación de formulas gastadísimas del rock nacional y mundial. En un principio estos grupos se movían dentro de ese territorio, por necesidad en parte y por lazos en común. Pero con el paso del tiempo una identidad definida termino surgiendo. Esto tiene que ver en parte con los momentos en los que hubo una suficiente cantidad de bandas como para generar espacios propios, como con el paso del tiempo, que incorporo nuevas personas a la escena que fueron reforzando conscientemente la identidad “pop”.

Los Chicles, por su capacidad compositiva y el tamaño de su obra se han convertido en las leyendas de la escena. Es la banda que todos escuchamos obsesivamente y cuyas canciones extrañamos. Y no es para menos, ya que hacia el final de su vida eran una maquina de hacer hits que mezclaba perfectamente una obsesión por el rock and roll mas clásico y los Beatles con bases de batería dignas de un adicto al crack. Además sus letras reflejan el aburrimiento y la sensación de falta de alternativas de Tucumán a la perfección. Como no sentirse identificado con un grupo que canta algo como “Tardes de te / viendo cable / son lo mejor / de CCC” (CCC es una empresa de cable).

Estación Experimental son nuestros Planetas, en el mejor sentido. Lamentablemente, sin nada de lo prolífico. Y cruzados con Steppenwolf. Una banda que existe hace más de 10 años con un solo disco editado, caracterizada por sus paredes de guitarras y sus canciones eufóricas, sensibles y ruidosas. Y por Jorge Piñero, claro, su gloriosamente borracho cantante, capaz de abandonar el micrófono durante 5 minutos dejando que la banda extienda el tema a gusto y placer. Y luego volver y continuar como si nada.

Personality Crisis tenían un linaje más cercano: Sonic Youth era sin duda su modelo. Mucho anteriores a mi época, en un momento uno de sus integrantes me dijo: “Solíamos hacer recitales caóticos y luego irnos a tomar Coca Cola”. Sin embargo y a pesar de que la influencia de la Juventud Sónica se nota bastante, lo poco que dejaron grabado suena refrescante, con un ojo siempre puesto en la melodía y sobre todo despreocupado. Como si pensaran que nadie lo fuese a escuchar nunca. Aquí toco la batería Juan Diosque durante un tiempo.

De esas tres bandas surgiría lo que ahora se considera “pop tucumano”. No tengo una teoría concluyente de porque “pop” y no “indie” o “low fi” o cualquiera de esas denominaciones. Yo creo que frente a la agresividad macho y chata del “rock tucumano”, “pop” sonaba apropiadamente contrario, además de tener un tono más universal y, paradójicamente, una persuasiva opacidad. ¿El pop de la radio, el pop de Yo La Tengo, el pop de Motown? No se, quizás todos.

Para alrededor del 99 / 2000 ya existían otras bandas como Norman Bates (donde cantaba el Chueco Ferrer, de Klemm, y que contaba con canciones melancólicas y geniales), Gibré (muy lindo grupo de pop), Aguamiel (canciones electrónicas y collages musicales) que permitían que se organicen fechas y ciclos “Pop”. Además, a finales de 2000 / principios de 2001, se abre en Tucumán “Velvet”, un bar minúsculo cuyo administrador mas longevo fue Jorge Piñero de Estación. Allí se realizaron muchos recitales y se generó un primer polo de concentración para la minúscula escena. Asimismo, este fue el año en que Los Chicles sacaron su mejor disco, homónimo, cuyas canciones inmediatamente se volvieron himnos. Personality Crisis se había separado, pero Juan Diosque comenzaba su derrotero solista.

El 2002 trajo la separación de Los Chicles, el cierre de Velvet y la formación de las Águilas Panamericanas de Oro. En las Águilas participaba Patricio García, de Los Chicles, junto con un grupo de músicos originalísimos e idiosincrásicos. Probablemente uno de los mejores proyectos que dio Tucumán, es una lastima que no hayan dejado nada grabado. Una banda de improvisación, con predominante uso de elementos electrónicos (que variaban: habia recitales con guitarras y clarinete, otro todo con teclados, otro solo con bandeja y piano, etc), capaces de llegar a una tocada vestidos con una remera encadenada que los unía a todos, de tocar sets devastadores de noise durante hora y media o de hacer covers de canciones de Elvis y Stephin Merritt. Durante un tiempo su política oficial era “hacer un show por año”. Cosa que se cumplió hasta el 2005, momento en el que dejaron de existir.

Los Chicles, mientras tanto, dejaron un disco doble casi terminado que nunca ha sido editado. Sin embargo, circula de mano en mano en discos genéricos y es una de las mejores cosas que se pueden escuchar en esta tierra, una combinación de hits increíbles y canciones realmente tristes que demuestra un estilo completamente personal, como un Frankenstein de melancolía y maquinas de ritmo.

Luego de su separación Patricio García sacó un disco solista íntimo y hermoso llamado “La Magia” y lo presentó durante un año con “su Orquesta Osos”. Grupo de corta vida, que sin embargo cuenta con el merito de haber fantaseado con un disco llamado “Pederasta!”. Asimismo, este año es de notar por ser el que produjo el único disco de Estación Experimental.

La segunda generación de bandas del pop tucumano (con muchos miembros de grupos anteriores) llegaría recién en el 2004: los Melocotons, Nadando Croll y Comando Peluchengue. Lo mas interesante de estos grupos son los compositores que dejarían: los Melocotons a Maxi Farber y Agustín Goytia, Nadando Croll a Juan Cruz Palacio y Comando a Bruno Masino (todos terminarían componiendo para el Monoambiente). En cuanto al sonido, la mejor de estas bandas era sin dudas los Melocotons. Desfachatados, rockeros sin serlo muy seriamente, con una mística de barrio contagiosa (a sus recitales los solía auspiciar un club barrial ficticio llamado “3 de Febrero”) tenían la capacidad de dedicarle canciones funky al Bajo (una zona de Tucumán que es muy parecida al Once) y calificarse como “pichi polentas”.

Sin embargo, las 3 bandas implotaron a principios de 2005. Durante el 2005 los proyectos serian de corta duración y estaría marcado por el retiro temporario de Patricio García de la composición.

El único grupo digno de mención es Proyecto Conzelmann, que comenzó siendo el outlet para las canciones de Juan Cruz, ex miembro de Nadando Croll y terminó convirtiéndose en una banda con todas las letras que, lamentablemente, murió muy joven y sin cumplir con todo su potencial. Solo una canción existe y es jirón demasiado pequeño para algo tan bueno.

A principios de 2006, las cosas se reactivarían gracias a algo que comenzaría como un juego o un proyecto con efímero futuro: Bruno pidiéndole a Juan Cruz grabar unas canciones en su computadora. A partir de eso muchos otros compositores, participantes de bandas antiguas y antiguos miembros de la escena se comenzarían a reunir en el departamento de un ambiente de Juan para grabar canciones con una precaria computadora Pentium 3. El resultado de todo ello sería “Monoambiente”. Primero solo un disco, luego un grupo suelto de personas reunidas para presentarlo, luego una banda desencadenada a llevarse todo por delante. El primer “Monoambiente” es un disco múltiple y atómico. Canciones pequeñas, cortas, producidas y grabadas con los mínimos recursos. Muchos cantautores, cada uno trayendo algo a la mesa. La analogía es New Pornographers, pero quizás la imagen más certera es la de un fogón sin connotaciones hippies.

A partir de ese disco se organizarían una serie de recitales en las que se establecerían lazos con bandas de Buenos Aires como El Mató A Un Policía Motorizado y Mujercitas Terror. Asimismo, produciría una mini reactivación (en San Miguel de Tucumán solo existen las mini reactivaciones) en el pop tucumano. A principios de este año comenzarían a grabar su segundo disco.

Mientras tanto, 2006 fue el año en que Juan Diosque comenzó a hacerse notar en el circuito indie de Buenos Aires, a base de sus canciones entrecortadas y con espíritu techno low fi y su desempeño como baterista de Daniel Melero.

Así llegamos al momento actual, en el que en San Miguel de Tucumán se siente una especie de vibración, con la producción musical más grande en años por parte de la escena (4 discos en un año!) y en Buenos Aires Klemm y Diosque son agrupados como una especie de avanzada del pop tucumano.

En primer lugar, el disco del Monoambiente, “La AM en la Efeméride Rural” es una pequeña maravilla. Grabado ya con el formato banda y con las capacidades compositivas de cada miembro mucho mas desarrolladas, el disco suena a la vez como el trabajo organizado de un grupo y como un grandes éxitos de la escena pop tucumana. Se mueven perfectamente entre los tonos newordianos de una canción como “El Bien Máximo”, la tristeza y gravedad de whisky de “El Desierto”, el cansancio y batería marcial de “El Mar”, el desparpajo de “El Bicho”, canción en la que se escuchan porteros, risas y llaves. Todos los temas tienen algo que recomendar y cada uno de los participantes es fundamental para la mezcla. Es un disco que se siente sobre todas las cosas como un trabajo de amor conjunto, como el producto de un grupo de gente confiada en su visión, incapaz de vivir sin plasmarla en sonido, desarrollando en sus canciones una manera de relacionarse con el mundo.

En segundo lugar, esta pronto a salir el disco de los Michael Stuart, un dueto fantástico que se caracteriza por sus letras que oscilan entre lo críptico, lo humorístico y lo conmovedor y por un estilo musical que es absolutamente personal. Una canción, por ejemplo, comienza con un teclado alegre y saltarín y baterías morosas y la letra dice “Te levantas / y vas a comprar el pan / para desayunar / cuídate del sol que te da cáncer y sida / ponete protector que también te da / sida”. ¿Su nombre? “El Sida”, obviamente. Otra canción llamada “La Mamadera”, instrumental, canaliza al Victoria Mil de los primeros años. También hay una versión de “El Desierto” que parece cantada por un marinero ruso en un submarino, desolado de tanto extrañar a su esposa.

En tercer lugar, quizás este sea el año que nos entregue un disco nuevo de Patricio García, después de mucho esperar. Apresado en el huracán Monoambiente, Patricio se decidió a juntar las canciones que acumuló desde la separación de Los Chicles (y algunas nuevas) y sacar un disco cuyo nombre, hasta el momento, es “Dios Me Dijo Que Ponga La Bomba”. Con el mencionado conjunto musical de banda soporte, estoy seguro que las canciones de Patricio sonaran increíbles. Algunas de ellas circulan en forma de demos y otras son completamente nuevas (incluyendo la maravillosamente nombrada “Demasiados Curas”). Es de esperar que este listo para finales de año.

En cuarto lugar, Diosque es ya casi una estrella del circuito indie porteño. Este cronista debe admitir que contaba con cierto prejuicio ante Juan Diosque, cuyas canciones fragmentadas y efímeras le parecían inconsecuentes. Pero “I Canción” me deparó agradables sonrisas y ahora solo puedo rendirme ante su talento. Diosque se especializa en hacer canciones que parecen incompletas o recortadas, justo cuando querés escuchar su estribillo, se termina. Asimismo, tiene la particularidad (que comparte con varios miembros de la escena local) de rescatar pequeños detalles cotidianos o ínfimos y entregar una línea hermosa. Una canción como “Federico García Calor”, con su descripción de la tarde en la que se toma sucoa y la noche en la que se bebe consumiendo gin es una directa heredera de las observaciones intrascendentes de Los Chicles en canciones como “Pibes Tristes”. Asimismo, Juan tiene una capacidad extraordinaria para grabar canciones “indietrónicas” que parecen armadas con un cordel de hilo y un poco de cinta scotch. Siempre hay una estética low fi que las recubre de siseo pero no evita que la frágil voz de Disoque sobresalga transmitiendo un caudal de emoción.

En quinto lugar, esta Klemm, otro grupo con el que tuve problemas en un principio. Se iniciaron como un experimento electrónico del Chueco Ferrer y Federico Carlorosi y les tomó un montón de tiempo llegar al formato banda. Sus primeras grabaciones traicionaban una esterilidad bastante poco atractiva. A partir del momento en que agregaron batería y bajo dos cosas comenzaron a confirmarse: primero, que el Chueco Ferrer es un GRAN cantante y segundo que su particular mezcla de canción romántica latinoamericana, rocanrol un tanto cabeza e indie suena confiadamente bien. Sus discos realmente no le hacen justicia, en vivo descollan. Y la última vez que estuvieron aquí hicieron “Callejear” de Los Chicles.

¡Y eso no es todo! También se puede mencionar a Roquenzo, nuestro geniecillo country noise. Un artista de los extremos que sacó un disco a finales de 2006 llamado “Malísimo”. Extrañísima mezcla de rockabilly y noise, cantado a grito (y corazón) pelado y con un cover de “Singing In The Rain” que hiela la sangre. O Max y Lowrey con su bizarra apropiación del hip hop y reggaeton, su capacidad performática, su veta literaria y sus canciones (como “Insolado”) extrañamente conmovedoras.

San Miguel de Tucumán pintado como lo describo parece un territorio interesantísimo, la vanguardia de una nueva escena. Pero estos grupos en la ciudad pasan casi desapercibidos. Su audiencia crece muy lentamente y generalmente esta formada por los mismos amigos de siempre a los que se incorporan, muy paulatinamente, nuevas redes sociales. Es una escena, si, pero endogámica e insular. Cuanto de eso se puede atribuir a la poca capacidad organizativa, a la idiosincrasia de una provincia y un ambiente social plagado por la falta de curiosidad o a la falta de recursos no lo puedo decir. Sin embargo, por momentos no importa demasiado. Los grupos pop han resuelto un problema fundamental: la producción. Al menos están dejando testimonio de una subcultura por momentos vibrante. Están grabando sus canciones, registrando sus recitales, dejando maquetas, fotos y artículos. Quizás esto sirva para que generaciones futuras observen un retazo de esta historia y tengan un modelo que seguir o contra el cual rebelarse.

Pero mas allá de estas consideraciones hipotéticas, el presente se impone: lo hermoso de lo que hacen estos chicos es que sus canciones parecieran crear un microclima en San Miguel de Tucumán que nos transporta a un universo paralelo. Un ambiente de continua creación y producción en el que uno puede refugiarse y sentir, por unas horas o minutos, que el calor no es tan tórrido, que el cielo se limpia y que casi vale la pena vivir en esta provincia bananera.

PD: Mas abajo hay un pequeño compilado que incluye a casi todas estas bandas a lo largo del período 1997-2007. Muchas no dejaron documento, ninguna grabación que pueda ser considerada oficial. Por ello es que algunas de las canciones han sido tomadas de registros inusuales: recitales y demos caseros. Espero puedan apreciar, a pesar de ello, lo que las vuelve especiales. Y si quieren comprar los discos del Monoambiente, Max y Lowrey, Roquenzo, Michael Stuart u otros artistas pop tucumanos, vayan a www.yoconvoz.blogspot.com, el sitio del sello manejado por ellos mismos, de manera absolutamente independiente, que los edita.

"A Northern Soul" - Diez años de Pop Tucumano (1997–2007).
http://www.global-art.com/fileadmin/audio/a_northern_soul-pop_tucumano_1997-2007.rar
o http://www.zshare.net/download/3878691cdedd22/
1 Butterfly Oomph (Personality Crisis)
2 Tardes De Té (Los Chicles)
3 Sin Dinero (Estación Experimental)
4 Que Se Pudra Tucumán (Los Chicles)
5 Baile De Egresados (Norman Bates)
6 El Tiempo (Gibré)
7 El Drama De Siempre (JR Diosque)
8 Pibes Tristes (Los Chicles)
9 Pichi (Demelocotons)
10 La Canción De Las Campanas (Comando Peluchengue)
11 Edificios (Patricio García)
12 La AM en la Efeméride Rural (Ferrer) (Monoambiente)
13 Todo Insolado (Max y Lowrey)
14 Articles Fílmico (Masino) (Monoambiente)
15 I Wanna Marry A Lighthouse Keeper (Roquenzo)
16 El Bien Máximo (Palacio) (Monoambiente)
17 Hermana Teresa (Klemm)
18 Tijeras Chinas (Mejoralito)
19 El Insecto (Bruno Masino)
20 La Furia Del Metal (Michael Stuart)

por Amadeo Gandolfo septiembre 27, 2007
http://www.global-art.com/textos/nota/leer/postales-desde-ciudad-humedad-que-es-este-sonido-que-escuchan-los-jovenes-tucumanos/


Muro de comentarios (7 comentarios)

¡Tienes que ser miembro de comunidad.rock.com.ar para agregar comentarios!

Join comunidad.rock.com.ar

A las 11:28am del abril 11, 2009, PARACAIDISTAS dijo...
PASABAMOS POR ACA.
ESTUVIMOS GOLPEANDO LAS MANOS, NO SALIO NADIE.
TIMBRE NO HABIA, COMO NO VIMOS LUZ, NO SUBIMOS, PERO VOS PODRIAS BAJARTE NUESTRO DISCO, NO?.
http://rapidshare.com/files/144542042/Paracaidistas.rar
paracaidistasrock@yahoo.com.ar
Y COMO DIJO JOHN SUNDAY PERON DESPUES DE ESCUCHAR EL DISCO: LLEVO EN MIS OIDOS, LA MAS MARAVILLOSA MUSICA.
A las 7:20pm del noviembre 26, 2008, Tano dijo...
Aguante los chicles , este gil de abajo la verdad nose que hace aca , por otro lado muchachos no confundan a los negociados de los politicos con que los capitalinos somos todos iguales , ustedes tuvieron a bussi y palito ortega , separemos la poilica del pueblo , recuerden q en la epoca de botas tucuman tenia a los peores opresores , pero bue , no hay q seguir hablando estas cosas , sino tenemos q tratar de conseguir una cana de azucar y metersela por el culo al gilazo este ,
Que raro no? COSEN me suena a judio , y provincianito a razista , un judio racista , comico no? siempre van con el doble discurso , aAGUANTE PALESTINA!!!!
A las 8:47am del noviembre 22, 2008, julian cosen dijo...
sabes tendrias que ir a "talento argentino",asi muestran que son unos provincianiotos con lagrimas faciles por ahi ganan al ratin le viene barbaro,chau bobos!!!!!
A las 4:40pm del noviembre 21, 2008, julian cosen dijo...
uds unos pelotuditos del inerior,aparte como se van a poner los chicles,pobrecitos,porque no hacen coplas,gente baja son!!!
A las 6:13pm del noviembre 20, 2008, julian cosen dijo...
vayan a sacar caña de su pcia,ignorantes
A las 5:03pm del noviembre 20, 2008, julian cosen dijo...
no se quienes son,pero desde tucuman no pueden llegar a ningun nlado,lament!!!!!!
A las 8:26am del noviembre 14, 2008, shaoling dijo...
SALUDOS ,AL ESCRITOR DE ESTA PAGINA Y ALOCINOGENO,JAAJAAA EL SHAOLING DE LOS IGNORANTES
 
 
 

© 2010   creado por Rock.com.ar en Ning.   ¡Crea una Red de Ning!

Insignias  |  Informar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio

Iniciar sesión para hablar